La elegante custodia, elaborada en latón de alta calidad y cuidadosamente dorada, cautiva por su noble brillo y subraya el carácter litúrgico de esta pieza sagrada. Su elemento decorativo distintivo es el motivo de la vid, símbolo de la Eucaristía, de la vida y de la unión con Cristo. Los adornos han sido realizados con técnicas de plateado y pátina, lo que aporta al conjunto profundidad, un contraste expresivo y la impresión de un detalle artístico cuidadosamente elaborado.
La custodia ha sido además decorada con rubíes, que constituyen un elegante acento de color y reflejan bellamente la luz durante la adoración. Su altura de 31 cm la convierte en una pieza práctica y manejable, ideal tanto para la exposición diaria del Santísimo Sacramento como para celebraciones y devociones de menor escala.
Es una armoniosa combinación de diseño tradicional, simbolismo eucarístico y sólida elaboración: una excelente elección para parroquias y capillas que buscan ornamentos litúrgicos duraderos, estéticos y representativos.




